
El golpe de calor es una urgencia: la temperatura del cuerpo sube por encima de unos 40 °C y aparece confusión, mareo, piel muy caliente o desmayo. Ante estos síntomas, llama al 112, lleva a la persona a la sombra y enfríala con agua. Para prevenirlo: bebe agua cada 15–20 minutos, haz pausas a la sombra y evita las horas centrales. Desde 2023, con aviso naranja o rojo de AEMET, las empresas deben adaptar o suspender las tareas de riesgo.
Por qué el invernadero es un lugar de riesgo
Dentro de un invernadero la temperatura puede superar en muchos grados a la de fuera y la humedad es alta, así que el sudor no se evapora bien y el cuerpo no consigue enfriarse. Por eso el riesgo aparece también en primavera y otoño, no solo en julio y agosto. He trabajado como médico de salud laboral en Almería y los problemas por calor son de las consultas más frecuentes entre trabajadores del campo.
Quién tiene más riesgo
- Quien empieza a trabajar o vuelve tras unos días fuera: el cuerpo tarda 1 a 2 semanas en acostumbrarse al calor.
- Personas con tensión alta, diabetes, enfermedad del corazón o del riñón, u obesidad.
- Quien toma diuréticos, algunos medicamentos para la tensión, antihistamínicos o antidepresivos: pueden dificultar que el cuerpo regule la temperatura.
- Quien ha dormido poco, tiene fiebre o diarrea, o ha bebido alcohol el día anterior.
- Quien está ayunando, por ejemplo durante el Ramadán (lee mi artículo sobre Ramadán y salud).
Señales de alarma
Agotamiento por calor (aviso)
Sudor abundante, cansancio, dolor de cabeza, náuseas, calambres, mareo. Para, descansa a la sombra, refréscate y bebe agua. Si en 30 minutos no mejoras, pide atención médica.
Golpe de calor (urgencia)
- Piel muy caliente, roja, a veces seca.
- Confusión, habla rara, comportamiento extraño.
- Desmayo o convulsiones.
Qué hacer ante un golpe de calor
- Llama al 112.
- Lleva a la persona a la sombra o a un lugar fresco.
- Quítale ropa y enfríala: agua fresca por todo el cuerpo, paños húmedos en cuello, axilas e ingles, y abanico.
- Si está consciente y puede tragar, dale agua a sorbos. Si no está consciente, no le des de beber y ponla de lado.
Cómo prevenirlo
- Bebe agua antes de tener sed, un vaso cada 15–20 minutos. Si sudas durante horas, alterna con bebidas con sales.
- Haz pausas a la sombra y empieza la jornada temprano.
- Ropa clara, holgada y transpirable, y gorra o sombrero.
- Evita alcohol y bebidas energéticas.
- Vigila a tus compañeros: quien tiene un golpe de calor a menudo no se da cuenta.
- Si tienes una enfermedad crónica o tomas medicación, consulta con tu médico antes de la temporada de calor.
Lo que debe hacer la empresa
Desde 2023, el Real Decreto-ley 4/2023 obliga a las empresas a proteger a quienes trabajan al aire libre frente al calor: agua, sombra, pausas y organización de horarios. Cuando AEMET activa un aviso naranja o rojo, la empresa debe adaptar las condiciones, incluida la reducción o el cambio de horario, o suspender las tareas de riesgo si no puede garantizar la protección. Si crees que no se cumple, puedes informar al delegado de prevención o a la Inspección de Trabajo.
Después de un episodio
Tras un agotamiento por calor, descansa el resto del día y no vuelvas al invernadero hasta encontrarte bien. Si has tenido un golpe de calor, necesitas una revisión médica antes de volver. Si no puedes desplazarte, puedo atenderte a domicilio en Almería, El Ejido, Roquetas de Mar, Vícar o Níjar.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?
Piel muy caliente, confusión, mareo intenso, comportamiento extraño, desmayo o convulsiones. Es una urgencia: llama al 112.
¿Cada cuánto hay que beber agua trabajando con calor?
Un vaso cada 15–20 minutos, antes de tener sed. Si sudas durante horas, alterna con bebidas con sales.
¿Qué medicamentos aumentan el riesgo de golpe de calor?
Los diuréticos, algunos medicamentos para la tensión, antihistamínicos y antidepresivos, entre otros. Consulta con tu médico si los tomas y trabajas con calor.
¿Se puede parar de trabajar por calor extremo?
Con aviso naranja o rojo de AEMET, la normativa obliga a la empresa a adaptar las condiciones o suspender las tareas de riesgo si no puede garantizar la protección del trabajador.